La vuelta final

Enviado el por Guillermo Pereira.

El acelerador estaba a fondo, el ardiente sol brillaba en su blanco casco y el viento acariciaba su rostro de joven valiente. La carrera parecía eterna en una pista interminable, en donde los contendores eran los más hábiles contra los que se había enfrentado en su vida.

Un giro amplio a la izquierda y dos rivales más que muerden el polvo arrojado por su reluciente máquina de batallas. Dentro de la cabina y con una respiración agitada, no podía evitar emocionarse por superar a aquellos que hoy quedaban atrás, en el pasado de su historia.

Un despecfecto lo obliga a entrar a los pits, pero «no hay batalla alguna que no obligue a sentirse inferior en algún momento», pensó. Rápidamente se incorporó y, aunque su coraza no parecía ser la misma, se adentró en terreno de competencia una vez más. Y estuvo a la par de los primeros lugares en cuestión de minutos. Faltaba menos para la meta. Último esfuerzo.

* * *

Ethan, quien desde muy joven había sido atrapado por la miseria que trae el cáncer, estaba rodeado por su familia en el Cancer Care Center del condado de York, en la habitación más económica que su seguro le permitía. Ahora la escasa cabellera que le quedaba estaba blanca y cuando se encontraba con el sol —cosa que no sucedía hace un par de semanas— brillaba como ninguna de esa edad.

Dentro de todo lo que tuvo que pasar en su extensa vida, la adversidad trató de abatirlo numerosas veces, sin lograrlo. Siempre se adelantó a los hechos y logró dejar los obstáculos en el pasado de su historia.

Los hijos y nietos de Ethan sollozaban a los pies de su gran cama metálica. Sin embargo, él conservaba el optimismo y, con aquella respiración agitada y emoción, se preparaba para dar la vuelta final.

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Etiquetas: Cuentos, Ficción

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