En la oscuridad

Enviado el por Guillermo Pereira.

Acostumbro a verte, cada madrugada, caminando como un noctámbulo torpe en la penumbra de tu cálido y seguro hogar. Tiendes a estirar tu brazo y cada uno de tus frágiles dedos para no chocar con objetos y puertas cerradas, mientras te diriges al baño.

Un día de estos, sin previo aviso, entrelazaré mis dedos con los tuyos.

(Relato leído 493 veces)

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Etiquetas: Ficción, Microcuentos, Suspenso

1 comentario

  1. Mariposa dice:

    Me encanta

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